Alejandro Magallanes: ilustraciones para la memoria

Con información de prensa FIL. El ilustrador mexicano presentó su trabajo en la FIL Guadalajara.

 Alejandro Magallanes no posee un estilo único. Lo mismo utiliza tintas, acrílicos, plastilinas, fotos, collage, lápices u objetos para hacer sus ilustraciones. Sucede igual con los procesos para trabajar: pueden ser análogos o digitales en una misma imagen, pero siempre, siempre, tienen un gran impacto. Magallanes nació en Ciudad de México. Nunca terminaba las manualidades del Día de la Madre, dibujaba desde pequeño y hacerlo es para él como pensar con la mano. “Lo más tonto que podemos hacer los ilustradores es representar la poesía, no se puede, no podemos más que sugerirla”, dijo el artista en el salón Agustín Yáñez de la FIL Guadalajara. Ante un público joven, el ilustrador mostró su trabajo y habló sobre el proceso creativo de algunos proyectos en los que ha trabajado.

En su presentación dijo que “hay lectores niños que son grandes lectores y lectores adultos que son pequeños, casi insignificantes”, y quizá sea por eso que gran parte de su trabajo lo ha dedicado a escribir libros para niños. Lleva siete de ellos y ha ilustrado muchísimos más. Sin embargo, no sólo ha trabajado para los pequeños. Algún tiempo utilizó el seudónimo de Badiño para publicar ilustraciones con contenido político y sexual en distintos diarios y revistas, como La Jornada y Letras Libres.

Magallanes ha buscado otras formas de ilustrar. Lo ha hecho del mismo modo con tipografías, que al ser dibujos incitan también la imaginación de los lectores. “La letra g, que yo digo que parece un gato, a veces también parece una gallina si le pones un pico”. Con cosas muy sencillas el artista pone elementos significativos para quien los ve, y así, logra que los libros sean entrañables.

 

El trabajo de Magallanes busca quedarse en la memoria. “Lo que creo es que cualquier tipo de arte es dar un puñetazo en el ojo de una forma bonita, te va a dejar marca, un morete”, y es justo lo que sucede con sus ilustraciones, pueden ser tiernas o graciosas, pero lo que el artista más disfruta son los chistes sin chistes, esas situaciones en las que “dices un chiste y nadie se ríe, la gente no sabe si reír o llorar, a mí me parecen graciosas. Qué padre cuando haces imágenes que incomodan”, comentó.

Magallanes disfruta lo que hace. Utiliza cualquier pretexto para crear historias, desde los elementos más sencillos como las formas geométricas básicas hasta libros de poesía como los de Tedy López Mills o Francisco Hernández: “No se necesita más que un pedacito de papel para hacer una historia”, señaló.

Magallanes ilustra portadas de libros de Almadía e hizo el cartel de la FIL Oaxaca.

Magallanes ilustró el logo de la FILO OAXACA.
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